Abrimos
una nueva edición del Festival Internacional del Cine
Pobre, con la alegría de constatar que su prédica
ha fructificado fuera y dentro de nuestro país. Ello
está demostrado en el incremento de la producción
cinematográfica nacional en base a filmes de modestos
recursos y en la proliferación de títulos que
hemos recibido de los más distantes puntos del planeta.
Si a ello unimos que
este año han aumentado los premios tanto en metálico,
así como en tecnología, se podría decir
que la idea de crear un festival donde los cineastas más
humildes pudieran encontrar la posibilidad de continuidad
en la profesión, también ha tenido acogida en
la generosidad de diversas instituciones y ONGs , que otorgan
inapreciables recursos para que ello ocurra.
Otro tanto podría decirse
de las autoridades ministeriales y del gobierno y el partido
provinciales y municipales, que cada vez apoyan con más
entusiasmo esta iniciativa de redención artística
y ética cinematográfica que es nuestro festival.
Pero, sobre todo, habrá
que agradecer al pueblo de Gibara su amor, su hospitalidad
y su sensibilidad con las ideas que trasmite nuestro evento.
Y a ustedes, compañeras
y compañeros de Gibara, que les dedicamos, año
tras año, este esfuerzo.
¡Declaro abierta la cuarta edición del Festival
Internacional del Cine Pobre de Gibara!
Humberto Solás |