Cerca del mar…
y veremos fue el título que se me ocurrió
ponerle a la exposición; no tiene una connotación
específica, fue como un juego, un divertimento –nos
explica Jorge Hidalgo sobre una muestra, a base de tintas y
acrílicos sobre cartulina, que se inaugura en el Centro
de la Cultura de Gibara el día 18, a las 4:30 p.m.
Desde hace 16 años,
Hidalgo preside la UNEAC en la provincia de Holguín;
sin embargo, ve en sí mismo a alguien que trabaja mucho,
para no quedar reducido al papel de burócrata, y poder
hacer una obra como pintor, dibujante y grabador que ha presentado
en numerosos espacios de Cuba y el mundo y le ha valido no
pocos premios.
Para definir su estilo singular,
usa el calificativo de “expresionismo mágico”
que le aportó la crítica Samantha Crawford.
Hidalgo coloca a la figura humana en el centro de su creación,
la va delineando con trazos gruesos, agitados, violentos;
saca a flote su angustia, el dolor de la existencia, y la
rodea con elementos inesperados. Aplica luego el color, reforzando
el contenido emotivo y sumergiéndolas en una atmósfera
de delirio.
—Muchas de las obras
que están aquí, un total de 17, se exhiben por
primera vez —me aclara—. Son piezas que nacieron
de mis vivencias en Guatemala, del contacto con las “estelas
mayas” y sus figuras insinuadas, porque siempre he buscado
intuitivamente las culturas primigenias.
En los nombres de esas piezas:
Estela del poderoso. Mi fuerza no es la tuya; Estela del
encallado. Muy cerca de la costa; Estela de los chupacabras.
Conversando junto al río; se revela, según
él, como un “escritor frustrado”, y como
alguien sumergido en valores ancestrales, autóctonos
que vinculan su estética con las pretensiones de Humberto
Solás y el Festival Internacional de Cine Pobre.
De ahí el acercamiento de Jorge Hidalgo al Festival.
Que no concluirá tras esta edición pues para
la próxima tiene “el proyecto de hacer Recados
de amor para Ana Mendieta.
Será una suerte de acción
plástica, en homenaje a la importante artista cubana,
trágicamente fallecida, que incluirá esculturas
efímeras, hechas junto a la playa, y el lanzamiento
de botellas con mensajes de escritores de la talla de Reinaldo
González, Roberto Méndez, Nancy Morejón
y Pablo Armando Fernández, quienes me ha prometido
llegar hasta Gibara para eso.”
Hidalgo apoyó desde
el inicio la realización de estos Festivales y explica
así sus razones:
—En términos de
la cultura, “parcelarse” resulta fatal. Y Humberto
Solás ha logrado con su Festival que alrededor del
cine ocurran muchos otros hechos artísticos de trascendencia.
Pero, además de este resultado estético, el
Festival de Cine Pobre tiene un sentido ético; logra
conmover a mucha gente, acercarla al evento y sus propósitos,
generar un sentimiento de pertenencia… miren lo que
sucede en Gibara los días del Festival y todas las
instituciones y personalidades que se sensibilizan con la
idea del Cine Pobre.
Rafael Grillo
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