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HACER VISIBLE EL CINE INVISIBLE
¿Cómo? Ese es el problema. En el foro debate que se abrió a las
10:00 am en la Casa de Cultura de Gibara se abordaron las
“Dificultades para la distribución y difusión del cine
alternativo”. Jon Apaolaza, representante de www.noticine.cu,
puso al frente esta realidad: “No se puede dar cuenta de un cine
que no se ve, no se distribuye, no se pasa por los cines. Hay
que empezar por generar la información y colocarla en el espacio
y la forma idóneas”. Es obvio que él sustenta las posibilidades
democratizadoras de Internet y propone una hábil utilización de
la Red para la promoción del cine que está fuera de las
majors.
El Portal del Cine Latinoamericano y Caribeño, una acción
conducida desde la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, es
una respuesta a tal desierto de conocimiento, tal como la
introdujo Alquimia Peña. Más de mil fichas sobre los diversos
cineastas y la producción audiovisual del continente conforman
una base de datos imprescindible para dar visibilidad al
quehacer cinematográfico del continente. Este sitio web posee
además una zona de noticias y otra institucional, donde se
refleja el trabajo de la organización comandada por Gabriel
García Márquez y el Comité de Cineastas de América Latina, que
desarrolla programas orientados a la formación de profesionales
del audiovisual. Un ejemplo fehaciente es la Escuela
Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, que viene
forjando talentos y filmes, muchos de los cuales han encontrado
un lugar en el Festival Internacional del Cine Pobre.
Mugarik Gabe, del País Vasco, es otra organización cuyos pasos
responden simétricamente con la lógica del evento de Gibara.
Carlos Vázquez Velasco pronunció esta frase: “La mayoría de los
problemas del Sur nacen en el Norte” y comentó cómo la ONG, en
cuyo nombre él vino hasta acá, demuestra su sentido de la
responsabilidad con la organización bianual de una muestra
dedicada al cine y comunicación de los pueblos indígenas, y otra
de temática variable, anual, que en su edición del pasado año
fue dedicada a Cuba y contó con la presencia de los nacionales
Lizette Vila y Humberto Solás.
Con el realizador de Miel para Oshún y su Festival
colabora Mugarik Gabe en el financiamiento de dos premios, en
ficción y documental, destinados a subrayar a la mujer cineasta.
La intervención de Carlos Vázquez culminó con una inteligente
reflexión sobre la manera en que ellos promueven sus actividades
mediante la publicidad, logrando atraer público y hacer rentable
sus muestras de un cine alternativo.
Un escollo casi insoluble para el cine de escasos recursos está
en la distribución y el recorrido de las películas a través de
los distintos Festivales. Pero aún desde antes, como explica
certero Thomas Kremke, miembro de Swiss Effects, las
películas del cine al margen de la industria pueden haber
perdido en la carrera de su existencia, porque se ruedan, pueden
llegarse a montar, sin embargo, el dinero no alcanza para la
producción. Ese es el sentido del apoyo que da esta empresa
suiza al Festival, aportando a un realizador premiado el
hinchado a 35 mm de su filme en proceso.
Solás elogió esta ayuda al poner en conocimiento del público
presente que la maqueta ganadora del pasado Festival, ya en este
se encuentra lista y disputando el concurso. Luego abundó sobre
una serie de actos donde Cine Pobre interviene en pos de
facilitar la formación de una red de difusión de ese cine
diferente y olvidado por televisoras y salas comerciales. Entre
ellos, la conjunción de voluntades con la Universidad
Politécnica de Valencia para la creación de un Festival
Internacional del Cine Invisible.
Otra propuesta de Humberto fue la de cimentar un corpus teórico
que sustente la propuesta del Cine Pobre. “Que no significa
—aclaró— la imposición de un manifiesto, de un dogma conformado
por alineamientos estéticos o ideológicos. Porque Cine Pobre es,
ante todo, un Ética.”
Rafael Grillo
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ASEGÚRESE DE LLEVAR SUS EFECTOS PERSONALES
El
titular suena parecido a las advertencias medio incomprensibles
que se escuchan por los altavoces en cualquier aeropuerto
del mundo, pero es también uno de los slogans
promocionales de Personal Belongings, el debut en
la dirección de Alejandro Brugués, guionista
egresado de la Escuela Internacional de Cine y Televisión
de San Antonio de los Baños, quien ha trabajado en
las historias relatadas en Bailando chachachá,
Frutas en el café y Tres veces dos.
Cuando empleo titulo como este, no pretendo otra cosa que
no sea llamar la atención del público festivalero
sobre uno de esos largometrajes de ficción que se ha
convertido en acontecimiento cultural, incluso antes de conocer
su estreno masivo.
Producto típico del cine joven e independiente cubano,
hecho con recursos muy modestos, pero igualmente ávido
de (y capacitado para) tomar parte en los grandes debates
de la contemporaneidad, Personal Belongings cuenta
la historia de Ernesto, un joven que lleva años tratando
de irse de Cuba y con ese fin va de embajada a embajada, intentando
conseguir una visa, vive en su auto y todas sus cosas caben
en un maletín. El otro personaje protagónico
es Ana, cuyos padres emigraron en balsa pero ella decidió
quedarse, sola, en una casa enorme y vacía; ella está
decidida a demostrarle a los suyos que tomaron la decisión
equivocada. Desde el momento en que se conocen, Ana y Ernesto
se enamoran irremediablemente, al punto de que parecen no
ser capaces de prescindir ya el uno del otro. Ambos son conscientes
de que eligieron caminos completamente diferentes para sus
vidas. Así se establece el principal núcleo
de conflicto de sus personajes, en tanto los deseos e inclinaciones
de la pareja principal se contradicen; y la intriga principal
de la historia estribará en la elucidación de
si podrá salvarse, o no, esta unión amenazada
por la incompatibilidad y las diferencias irreconciliables.
Le escuché una vez decir a alguien, en una película,
que si Romeo y Julieta hubieran sido personajes del siglo
XX, el romance también habría terminado mal,
pero no por rivalidades entre aristocráticas familias,
sino debido a la interferencia de las desigualdades políticas,
como ocurre en esta película neorromántica,
intimista, franca y espontánea.
La filiación romántica del filme queda en claro
cuando la define Alejandro Brugués, su director y guionista:
"Empecé a escribir Personal Belongings
sabiendo que sería la primera película que iba
a dirigir. Había mucha historia personal en ella, muchas
cosas tomadas de mi vida y de las vidas de quienes me rodean.
No era una película terapéutica, sino
simplemente un intento por hablar con sinceridad de un tema
que afecta a mi generación en Cuba y en todo el mundo:
la emigración. Quería, además, que fuera
una historia de amor de La Habana, donde se retratara La Habana,
con la nostalgia del que se va, o la del que se queda, que
también siente nostalgia por ella, aunque de otro tipo.
Sin embargo, lo más importante era lograr una historia
que fuera lo más internacional posible, que pudiera
resonar fuera de Cuba. Al fin y al cabo, La Habana es sólo
una locación, el tema migratorio no es más que
una excusa y la política no pasa de ser algo con lo
que tienen que vivir los personajes. Lo que realmente me interesaba
era hacer la historia de amor. De amor imposible, para ser
más exactos. Quería hablar sobre lo duro que
es estar enamorado de una persona y no poder estar con ella,
porque eso es algo que, desgraciadamente, de una forma u otra
nos ha pasado a todos y nos ha dejado cicatrices".
Personal Belongings ha participado en diversos festivales
(Berlín, La Habana, Guadalajara -donde alcanzó
el premio Cine en Construcción-, la Muestra de Nuevos
Realizadores -mejor filme de ficción-, entre otros),
mayormente dentro de las secciones en que concursan filmes
no terminados que pretenden llamar la atención de quienes
pueden financiar, o propiciar, la finalización del
proyecto, pues aunque ya exista una edición definitiva,
no hay una copia definitiva en 35 mm; y es por ello que concursa
también en la presente edición del Festival
Internacional del Cine Pobre, en la sección de Maquetas
y Guiones inéditos de largometrajes de ficción.
Protagonizada por el popular Caleb Casas (animador del espacio
televisivo Piso 6) y con la intervención de Heidi García,
Osvaldo Doimeadiós y Rubén Breña, producida
por el también egresado de la EICTV Inti Herrera, Personal
Belongings representa una de las tendencias estilísticas
y temáticas más en boga para el cine independiente
y de escasos recursos: el guión describe y la cámara
persigue a uno, o a dos personajes, cuyos conflictos suelen
circunscribirse a los exiguos espacios de lo doméstico
y lo íntimo; ya se sabe que para lograr algunos de
los más verticales y conmovedores estudios cinematográficos
sobre el ser humano en crisis, que reflexiona sobre sí
mismo y su futuro, no necesariamente hay que gastar millones
de dólares. Incluso suele ocurrir que los gastos de
catering de un día, en una superproducción de
Hollywood, sean suficientes para sustentar una de estas películas
baratas (lo digo en el mejor sentido), dinámicas, que
apuestan por un cine rigurosamente cívico y de atrayente
relieve sicológico, sin renunciar para nada a numerosos
elementos espectaculares, o de seducción, que resulten
atractivos para un auditorio bien amplio.
Personal Belongings quiere gustar, y es posible que
lo logre, si al final consigue, como debiera, el hinchado
definitivo a celuloide. Todo está en que alcance las
grandes pantallas cubanas y extranjeras, y al público
mayor, para todos poder constatar, con argumentos que trasciendan
las buenas intenciones, la existencia de un cine joven cubano,
realizado en los márgenes de la industria, eficaz,
agudo, llamativo e inquietante. Un cine competente y habilitado
para ser llevado junto con los efectos personales por cualquier
espectador cómplice, medianamente sensible e inteligente.
Personal Belongings será exhibido en el Ateneo,
de Holguín, hoy a las 6:00 pm.
Joel del Río |
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Entrevista a Elías Jiménez Trachtemberg
(director) y Juan Pablo Olyslager (actor)
IMÁGENES Y SONIDOS DE GUATEMALA
Quizá
si digo el nombre del guatemalteco Elías Jiménez
Trachtemberg, los cubanos que siguen con furia el Festival
Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano no se ubiquen
bien de quién se trata, pero es muy posible que La
casa de enfrente, título de la película que
constituyó su ópera prima como realizador de
largometrajes de ficción, pueda refrescarle la mente,
por la acogida popular que tuvo en una de las pasadas ediciones
de la cita habanera. Pues bien, Elías se encuentra
ahora en Gibara concursando con VIP... la otra cara, que aparece
en la Sección Oficial de la categoría de Maquetas,
la cual será exhibida esta noche, a las 9:00 p.m.,
en el Ateneo Cinematográfico de la ciudad de Holguín.
Como en La casa de enfrente, donde abordó la corrupción
imperante en su tierra natal, Elías vuelve a arremeter
contra uno de los grandes flagelos que azotan a la sociedad
guatemalteca. Para ello toma a Juan Ramos, uno de los personajes
de aquella para convertirlo en el protagonista de esta. "En
mi país vivimos un momento muy difícil, una
etapa de posguerra a la cual se han traslado las miserias
de entonces. En Casa Comal, nuestra casa productora, nos hemos
propuesto apoyarnos en el cine para reflejar esos males y
hacer reflexionar a la sociedad sobre sus problemas, que se
vea en nuestros sonidos y en nuestras imágenes",
explica Jiménez.
En VIP..., Juan Ramos, acusado de asesinato, es llevado a
la peor sección de una penitenciaría, donde
sus enemigos harán su estadía lo más
aterradora posible. Es nuevemente el actor Juan Pablo Olyslager
quien asume con organicidad este personaje. Aunque Olyslager
tenía antes de La casa de enfrente experiencia por
su reconocido trabajo en las tablas -también había
incursionado en los comerciales-, no es hasta que forma parte
del casting de La casa... que comienza a moverse con soltura
en el mundo del cine.
"En La casa... Juan Ramos se concibió como un
personaje antagónico sin mucha importancia en la trama,
sin embargo, empezó a crecer a medida que fue avanzando
el rodaje. Tras el éxito de esta película en
Guatemala y en Centroamérica, se decide llevar adelante
una segunda parte, tomando de excusa el homicidio cometido
en la primera. No obstante, las historias son independientes,
y puedes disfrutar una sin necesidad de haber visto la otra",
explica Juan Pablo, que ahora también funge como productor
ejecutivo junto a Rafael Rosal, y a quien VIP... le abrió
las puertas de muchas otras puestas teatrales y de unos pocos
cortometrajes.
Para asumir con la seriedad que lo distingue el rol de Juan
Ramos, Juan Pablo decidió permanecer un tiempo en la
cárcel. "Una noche me quedé a dormir sin
cuidados exteriores. Ya con Elías habíamos ido
meses antes y habíamos establecido lazos de amistad
con algunos reos. Tenía que ver cómo era vivir,
comer, jugar fútbol y dormir junto a ellos. Aproveché
para seguir intercambiando con los presos, desde los más
bajos hasta los de mayor rango, porque allí hay también
jerarquías como en todas partes".
A SOLAS CON ELÍAS
-¿Existe una población penal tan notable
en Guatemala que decidiste rodar VIP...?
-Es tan grande que ya no caben en las prisiones. Son diez
en total y se van a construir tres más de máxima
seguridad, porque los índices de violencia hoy informan
más muertos diarios que en los tiempos de la guerra,
la cual duró 36 años y aportó 250 000
muertos. Si entonces el promedio era de 15 a 17 muertos diarios,
en estos momentos es de 20, todos por hechos violentos. En
Guatemala quien entra a la cárcel no tiene ninguna
posibilidad de regeneración ni de reincorporación
a la sociedad. Por eso rodé VIP..., para que sirva
de disuasivo a quienes vean la película y eviten llegar
a la universidad del crimen, porque terminan cadáveres
o asesinos.
-¿Cómo fue el proceso de preparación
de la película?
-Yo vivo muy cerca del Centro de Prisión Preventiva,
y en mis caminatas mañaneras la miraba y me decía:
debe ser fuertísimo lo que sucede ahí adentro.
Entonces empecé a visitarla encubierto, a conocer gentes
e historias. Afortunadamente para mí encontré
a un conocido de la infancia, quien me ayudó a penetrar
lo más profundo de la prisión. Así estuve
un año, de modo que hice amigos que luego me permitieron
no solo ingresar con cinco actores profesionales, sino que
la población de reclusos actuara en la película.
"Fue muy difícil, como puedes imaginar, conseguir
el permiso de las autoridades para que accediera todo el equipo
de rodaje, las cámaras. De hecho, dos directores del
sistema penitenciario se negaron, por suerte los cambian cada
tres meses porque no aguantan la presión, y apareció
uno que de repente dijo: 'sí, entren'. Al mismo tiempo
tengo que decir que recibimos mucho apoyo de otras instituciones,
incluso de la Policía Nacional.
"Estuvimos grabando casi un mes. Fue una experiencia
extenuante y tremenda, pero fuimos muy dichosos, porque los
presos nos ofrecieron una ayuda inestimable, no solo como
actores, sino en la logística interna de la prisión".
-¿El empleo de los presos fue una necesidad
o querías darle más veracidad a la película?
-Ambas cosas, en Guatemala no hay cine, y por tanto tampoco
actores. Por eso debemos recurrir a historias reales, comunes,
para poder utilizar a personas que interpreten sus propias
vidas. La guerra que vivimos, y que terminó en 1996,
condujo a que todos los medios de expresión fueran
controlados y acallados, y entre ellos el cine fue el que
más sufrió. La única película
que se filmó fue dirigida, en 1994, por un guatemalteco
residente en Nueva York.
"Después de firmada la paz, se abrieron nuevos
espacios y un grupo de realizadores, la mayoría egresados
de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de
San Antonio de los Baños (EICTV) decidimos que debía
haber cine en Guatemala. A partir del año 2000 empezamos
este proceso, y en el 2003 sale La casa de enfrente, además
de que se filmaron otras dos ese año, adaptaciones
de obras literarias. Desde entonces hemos venido realizando
al menos un filme al año".
-¿También eres egresado de la EICTV?
-No, pero tuve vínculos con ella, pues me especialicé
allí en dirección de actores, en los talleres
internacionales que ofrece. Sin embargo, se formaron en esa
escuela la directora de fotografía, el productor ejecutivo,
el sonidista, el productor.
-¿Con qué expectativas han llegado a
Cine Pobre?
-Bueno, por una parte siempre es muy enriquecedor venir a
Cuba y participar en sus festivales donde tienes la posibilidad
de intercambiar con otros colegas, distribuidores, directores
de festivales, actores..., además de los encuentros
teóricos. Por la otra, buscamos el hinchado a 35 mm,
pues nosotros hacemos un cine absolutamente pobre. El dinero
en efectivo que gastamos para VIP... no rebasó los
33 000 dólares. Imagínate, eso no alcanza ni
para la comida en una producción de mediano presupuesto.
Tenemos la suerte que en Casa Comal contamos con los equipos
y una infraestructura que permite poder hacerlo, apoyados
por diferentes instituciones.
-Cómo clasificas tu película...
-Es un largometraje de ficción, basado en historias
que suceden en las cárceles. Yo digo que es un cuasidocumental,
porque todos los que actúan ahí y las locaciones
son reales, pero, claro, hubo dirección de actores
y todo eso.
-¿Cuál es tu vínculo con el Festival
Ícaro?
-Soy el director de ese festival, el más importante
de Centroamérica. Surgió en Guatemala con el
fin de recuperar la memoria audiovisual y, por supuesto, reconocer
el trabajo a los realizadores de nuestra región por
el esfuerzo que realizan para materializar sus obras. Con
el tiempo se ha añadido otro objetivo: elevar el nivel
de las producciones.
"Todos los noviembres llevamos adelante una edición,
cuyos ganadores participan en festivales organizados por los
países del área. En Ícaro no solo se
compite en ficción, sino que abarcamos todos los géneros
audiovisuales: nota periodística, video clip, publicidad,
experimental... Todo el que tenga algo qué decir a
través del sonido y la imagen, Ícaro le abre
las puertas".
José Luis Estrada Betancourt
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Todo el mundo habla de...
PELÍCULAS No pude ver completo el corto de
ficción La sombra del Camaleón, pero
le observé un matiz filosófico, porque trata
de varios conflictos entre personajes enlazados por un restaurante
que es su centro de trabajo. Te plantea que el ser humano
no es una isla, todo estamos relacionados, pues dice en un
fragmento que la soledad es mala consejera y que el color
de tu sombra no depende del sol sino de ti.
(Sandra Fagales, Estudiante de Periodismo de Holguín)
Gozar,
Comer, Partir, es una caracterización de la sociedad
cubana. El tercer cuento me tocó mucho, por una cuestión
personal. En ocasiones queremos saber cómo son otros
horizontes y minimizamos lo que tenemos, tal vez por costumbre.
Y es que la mujer que va a partir hacia el extranjero, se
va buscando algo y se lleva muchas cosas de aquí. ¿Qué
es lo que necesitas para complementar tu vida, es el viaje
o la maleta repleta de cosas?
(Yanela Bausa, de Estudios Socioculturales de la Universidad
de Holguín)
High
Tech es un corto que se ha esperado con deseo. Primero,
porque ha despertado expectativas, por el trabajo de Frank
Delgado junto a actores de la cinematografía cubana.
Del talento unido siempre sale algo bueno. Maneja la realidad
nuestra con humor cubano. No creo que la tecnología
sea necesaria para la relación en una pareja a la hora
de la intimidad, y eso está bien claro en el corto,
aunque no me opongo a las alternativas de otras personas
(Samanda Hernández, estudiante de 5to. año de
la Universidad de las Tunas)
Acabo
de salir de la presentación de la película Mañana.
Esta producción independiente enseña lo nuevo
que están haciendo los realizadores cubanos en cuanto
a audiovisual se refiere. Aunque con algunos fallos en la
dirección de actores, esto se compensa cuando aparecen
actores como Enrique Molina, Violeta Rodríguez, entre
otros. No todo es perfecto. Me parece que la película
logro su objetivo y vemos cómo se mezclan las cosas
de la vida. Creo que Mañana nos refleja a
todos en cierta medida. Valió la pena. También
vi Suzanne, y de cierta manera se reafirman y cumplen
las expectativas de los que visitamos el festival en busca
de buenos filmes.
(Johan Gómez, estudiante de la Facultad de Comunicación
Audiovisual de Holguín)
La
mal-tratada historia de Maria refleja la esclavitud de
la mujer y el machismo de los españoles. La mujer se
cansa cuando, después de hacer los quehaceres de la
casa, escucha al locutor de la radio, quien le hace recordar
sus sueños infantiles. Pero llega el momento y se percata
de que quiere hallarse en una vida diferente. A veces nosotros,
como hijos o esposos, no entendemos el sacrificio de nuestras
esposas y madres.
(Rolando Meriño, ciudadano gibareño)
Me
parece que la película De bares tiene un precedente
bastante original, es una película con mucha fuerza
sentimental, excelente fotografía, actuación
y dirección. Lo que mas me conmovió fue la forma
irónica de tratar la situación económica,
política y social de Europa en los momentos actuales.
Es, a mi entender, la película mas madura que he visto
hasta ahora.
(Gilberto Álvarez, Promotor Cultural )
No he podido ver ninguna película, pues tengo que trabajar.
Se me hace muy difícil.
(José Antonio, luminotécnico de Tele Cristal)
Maria Del Carmen Y Manuel Alejandro
Estudiantes de periodismo |
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