Atras ATRÁS CUBACINE

DIARIO DEL FESTIVAL

DÍA 19
> Hacer visible el cine invisible - Rafael Grillo
> Asegúrese de llevar sus efectos personales - Joel del Río
> Imágenes y sonidos de Guatemala - José Luis Estrada
> Todo el mundo habla de... - Estudiantes de periodismo



     


HACER VISIBLE EL CINE INVISIBLE

¿Cómo? Ese es el problema. En el foro debate que se abrió a las 10:00 am en la Casa de Cultura de Gibara se abordaron las “Dificultades para la distribución y difusión del cine alternativo”. Jon Apaolaza, representante de www.noticine.cu, puso al frente esta realidad: “No se puede dar cuenta de un cine que no se ve, no se distribuye, no se pasa por los cines. Hay que empezar por generar la información y colocarla en el espacio y la forma idóneas”. Es obvio que él sustenta las posibilidades democratizadoras de Internet y propone una hábil utilización de la Red para la promoción del cine que está fuera de las majors.
El Portal del Cine Latinoamericano y Caribeño, una acción conducida desde la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, es una respuesta a tal desierto de conocimiento, tal como la introdujo Alquimia Peña. Más de mil fichas sobre los diversos cineastas y la producción audiovisual del continente conforman una base de datos imprescindible para dar visibilidad al quehacer cinematográfico del continente. Este sitio web posee además una zona de noticias y otra institucional, donde se refleja el trabajo de la organización comandada por Gabriel García Márquez y el Comité de Cineastas de América Latina, que desarrolla programas orientados a la formación de profesionales del audiovisual. Un ejemplo fehaciente es la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, que viene forjando talentos y filmes, muchos de los cuales han encontrado un lugar en el Festival Internacional del Cine Pobre.
Mugarik Gabe, del País Vasco, es otra organización cuyos pasos responden simétricamente con la lógica del evento de Gibara. Carlos Vázquez Velasco pronunció esta frase: “La mayoría de los problemas del Sur nacen en el Norte” y comentó cómo la ONG, en cuyo nombre él vino hasta acá, demuestra su sentido de la responsabilidad con la organización bianual de una muestra dedicada al cine y comunicación de los pueblos indígenas, y otra de temática variable, anual, que en su edición del pasado año fue dedicada a Cuba y contó con la presencia de los nacionales Lizette Vila y Humberto Solás.
Con el realizador de Miel para Oshún y su Festival colabora Mugarik Gabe en el financiamiento de dos premios, en ficción y documental, destinados a subrayar a la mujer cineasta. La intervención de Carlos Vázquez culminó con una inteligente reflexión sobre la manera en que ellos promueven sus actividades mediante la publicidad, logrando atraer público y hacer rentable sus muestras de un cine alternativo.
Un escollo casi insoluble para el cine de escasos recursos está en la distribución y el recorrido de las películas a través de los distintos Festivales. Pero aún desde antes, como explica certero Thomas Kremke, miembro de Swiss Effects, las películas del cine al margen de la industria pueden haber perdido en la carrera de su existencia, porque se ruedan, pueden llegarse a montar, sin embargo, el dinero no alcanza para la producción. Ese es el sentido del apoyo que da esta empresa suiza al Festival, aportando a un realizador premiado el hinchado a 35 mm de su filme en proceso.
Solás elogió esta ayuda al poner en conocimiento del público presente que la maqueta ganadora del pasado Festival, ya en este se encuentra lista y disputando el concurso. Luego abundó sobre una serie de actos donde Cine Pobre interviene en pos de facilitar la formación de una red de difusión de ese cine diferente y olvidado por televisoras y salas comerciales. Entre ellos, la conjunción de voluntades con la Universidad Politécnica de Valencia para la creación de un Festival Internacional del Cine Invisible.
Otra propuesta de Humberto fue la de cimentar un corpus teórico que sustente la propuesta del Cine Pobre. “Que no significa —aclaró— la imposición de un manifiesto, de un dogma conformado por alineamientos estéticos o ideológicos. Porque Cine Pobre es, ante todo, un Ética.”

Rafael Grillo

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ASEGÚRESE DE LLEVAR SUS EFECTOS PERSONALES

El titular suena parecido a las advertencias medio incomprensibles que se escuchan por los altavoces en cualquier aeropuerto del mundo, pero es también uno de los slogans promocionales de Personal Belongings, el debut en la dirección de Alejandro Brugués, guionista egresado de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, quien ha trabajado en las historias relatadas en Bailando chachachá, Frutas en el café y Tres veces dos.
Cuando empleo titulo como este, no pretendo otra cosa que no sea llamar la atención del público festivalero sobre uno de esos largometrajes de ficción que se ha convertido en acontecimiento cultural, incluso antes de conocer su estreno masivo.
Producto típico del cine joven e independiente cubano, hecho con recursos muy modestos, pero igualmente ávido de (y capacitado para) tomar parte en los grandes debates de la contemporaneidad, Personal Belongings cuenta la historia de Ernesto, un joven que lleva años tratando de irse de Cuba y con ese fin va de embajada a embajada, intentando conseguir una visa, vive en su auto y todas sus cosas caben en un maletín. El otro personaje protagónico es Ana, cuyos padres emigraron en balsa pero ella decidió quedarse, sola, en una casa enorme y vacía; ella está decidida a demostrarle a los suyos que tomaron la decisión equivocada. Desde el momento en que se conocen, Ana y Ernesto se enamoran irremediablemente, al punto de que parecen no ser capaces de prescindir ya el uno del otro. Ambos son conscientes de que eligieron caminos completamente diferentes para sus vidas. Así se establece el principal núcleo de conflicto de sus personajes, en tanto los deseos e inclinaciones de la pareja principal se contradicen; y la intriga principal de la historia estribará en la elucidación de si podrá salvarse, o no, esta unión amenazada por la incompatibilidad y las diferencias irreconciliables.
Le escuché una vez decir a alguien, en una película, que si Romeo y Julieta hubieran sido personajes del siglo XX, el romance también habría terminado mal, pero no por rivalidades entre aristocráticas familias, sino debido a la interferencia de las desigualdades políticas, como ocurre en esta película neorromántica, intimista, franca y espontánea.
La filiación romántica del filme queda en claro cuando la define Alejandro Brugués, su director y guionista: "Empecé a escribir Personal Belongings sabiendo que sería la primera película que iba a dirigir. Había mucha historia personal en ella, muchas cosas tomadas de mi vida y de las vidas de quienes me rodean. No era una película terapéutica, sino simplemente un intento por hablar con sinceridad de un tema que afecta a mi generación en Cuba y en todo el mundo: la emigración. Quería, además, que fuera una historia de amor de La Habana, donde se retratara La Habana, con la nostalgia del que se va, o la del que se queda, que también siente nostalgia por ella, aunque de otro tipo. Sin embargo, lo más importante era lograr una historia que fuera lo más internacional posible, que pudiera resonar fuera de Cuba. Al fin y al cabo, La Habana es sólo una locación, el tema migratorio no es más que una excusa y la política no pasa de ser algo con lo que tienen que vivir los personajes. Lo que realmente me interesaba era hacer la historia de amor. De amor imposible, para ser más exactos. Quería hablar sobre lo duro que es estar enamorado de una persona y no poder estar con ella, porque eso es algo que, desgraciadamente, de una forma u otra nos ha pasado a todos y nos ha dejado cicatrices".
Personal Belongings ha participado en diversos festivales (Berlín, La Habana, Guadalajara -donde alcanzó el premio Cine en Construcción-, la Muestra de Nuevos Realizadores -mejor filme de ficción-, entre otros), mayormente dentro de las secciones en que concursan filmes no terminados que pretenden llamar la atención de quienes pueden financiar, o propiciar, la finalización del proyecto, pues aunque ya exista una edición definitiva, no hay una copia definitiva en 35 mm; y es por ello que concursa también en la presente edición del Festival Internacional del Cine Pobre, en la sección de Maquetas y Guiones inéditos de largometrajes de ficción.
Protagonizada por el popular Caleb Casas (animador del espacio televisivo Piso 6) y con la intervención de Heidi García, Osvaldo Doimeadiós y Rubén Breña, producida por el también egresado de la EICTV Inti Herrera, Personal Belongings representa una de las tendencias estilísticas y temáticas más en boga para el cine independiente y de escasos recursos: el guión describe y la cámara persigue a uno, o a dos personajes, cuyos conflictos suelen circunscribirse a los exiguos espacios de lo doméstico y lo íntimo; ya se sabe que para lograr algunos de los más verticales y conmovedores estudios cinematográficos sobre el ser humano en crisis, que reflexiona sobre sí mismo y su futuro, no necesariamente hay que gastar millones de dólares. Incluso suele ocurrir que los gastos de catering de un día, en una superproducción de Hollywood, sean suficientes para sustentar una de estas películas baratas (lo digo en el mejor sentido), dinámicas, que apuestan por un cine rigurosamente cívico y de atrayente relieve sicológico, sin renunciar para nada a numerosos elementos espectaculares, o de seducción, que resulten atractivos para un auditorio bien amplio.
Personal Belongings quiere gustar, y es posible que lo logre, si al final consigue, como debiera, el hinchado definitivo a celuloide. Todo está en que alcance las grandes pantallas cubanas y extranjeras, y al público mayor, para todos poder constatar, con argumentos que trasciendan las buenas intenciones, la existencia de un cine joven cubano, realizado en los márgenes de la industria, eficaz, agudo, llamativo e inquietante. Un cine competente y habilitado para ser llevado junto con los efectos personales por cualquier espectador cómplice, medianamente sensible e inteligente.
Personal Belongings será exhibido en el Ateneo, de Holguín, hoy a las 6:00 pm.

Joel del Río

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Entrevista a Elías Jiménez Trachtemberg (director) y Juan Pablo Olyslager (actor)
IMÁGENES Y SONIDOS DE GUATEMALA

Quizá si digo el nombre del guatemalteco Elías Jiménez Trachtemberg, los cubanos que siguen con furia el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano no se ubiquen bien de quién se trata, pero es muy posible que La casa de enfrente, título de la película que constituyó su ópera prima como realizador de largometrajes de ficción, pueda refrescarle la mente, por la acogida popular que tuvo en una de las pasadas ediciones de la cita habanera. Pues bien, Elías se encuentra ahora en Gibara concursando con VIP... la otra cara, que aparece en la Sección Oficial de la categoría de Maquetas, la cual será exhibida esta noche, a las 9:00 p.m., en el Ateneo Cinematográfico de la ciudad de Holguín.
Como en La casa de enfrente, donde abordó la corrupción imperante en su tierra natal, Elías vuelve a arremeter contra uno de los grandes flagelos que azotan a la sociedad guatemalteca. Para ello toma a Juan Ramos, uno de los personajes de aquella para convertirlo en el protagonista de esta. "En mi país vivimos un momento muy difícil, una etapa de posguerra a la cual se han traslado las miserias de entonces. En Casa Comal, nuestra casa productora, nos hemos propuesto apoyarnos en el cine para reflejar esos males y hacer reflexionar a la sociedad sobre sus problemas, que se vea en nuestros sonidos y en nuestras imágenes", explica Jiménez.
En VIP..., Juan Ramos, acusado de asesinato, es llevado a la peor sección de una penitenciaría, donde sus enemigos harán su estadía lo más aterradora posible. Es nuevemente el actor Juan Pablo Olyslager quien asume con organicidad este personaje. Aunque Olyslager tenía antes de La casa de enfrente experiencia por su reconocido trabajo en las tablas -también había incursionado en los comerciales-, no es hasta que forma parte del casting de La casa... que comienza a moverse con soltura en el mundo del cine.
"En La casa... Juan Ramos se concibió como un personaje antagónico sin mucha importancia en la trama, sin embargo, empezó a crecer a medida que fue avanzando el rodaje. Tras el éxito de esta película en Guatemala y en Centroamérica, se decide llevar adelante una segunda parte, tomando de excusa el homicidio cometido en la primera. No obstante, las historias son independientes, y puedes disfrutar una sin necesidad de haber visto la otra", explica Juan Pablo, que ahora también funge como productor ejecutivo junto a Rafael Rosal, y a quien VIP... le abrió las puertas de muchas otras puestas teatrales y de unos pocos cortometrajes.
Para asumir con la seriedad que lo distingue el rol de Juan Ramos, Juan Pablo decidió permanecer un tiempo en la cárcel. "Una noche me quedé a dormir sin cuidados exteriores. Ya con Elías habíamos ido meses antes y habíamos establecido lazos de amistad con algunos reos. Tenía que ver cómo era vivir, comer, jugar fútbol y dormir junto a ellos. Aproveché para seguir intercambiando con los presos, desde los más bajos hasta los de mayor rango, porque allí hay también jerarquías como en todas partes".

A SOLAS CON ELÍAS
-¿Existe una población penal tan notable en Guatemala que decidiste rodar VIP...?
-Es tan grande que ya no caben en las prisiones. Son diez en total y se van a construir tres más de máxima seguridad, porque los índices de violencia hoy informan más muertos diarios que en los tiempos de la guerra, la cual duró 36 años y aportó 250 000 muertos. Si entonces el promedio era de 15 a 17 muertos diarios, en estos momentos es de 20, todos por hechos violentos. En Guatemala quien entra a la cárcel no tiene ninguna posibilidad de regeneración ni de reincorporación a la sociedad. Por eso rodé VIP..., para que sirva de disuasivo a quienes vean la película y eviten llegar a la universidad del crimen, porque terminan cadáveres o asesinos.

-¿Cómo fue el proceso de preparación de la película?
-Yo vivo muy cerca del Centro de Prisión Preventiva, y en mis caminatas mañaneras la miraba y me decía: debe ser fuertísimo lo que sucede ahí adentro. Entonces empecé a visitarla encubierto, a conocer gentes e historias. Afortunadamente para mí encontré a un conocido de la infancia, quien me ayudó a penetrar lo más profundo de la prisión. Así estuve un año, de modo que hice amigos que luego me permitieron no solo ingresar con cinco actores profesionales, sino que la población de reclusos actuara en la película.
"Fue muy difícil, como puedes imaginar, conseguir el permiso de las autoridades para que accediera todo el equipo de rodaje, las cámaras. De hecho, dos directores del sistema penitenciario se negaron, por suerte los cambian cada tres meses porque no aguantan la presión, y apareció uno que de repente dijo: 'sí, entren'. Al mismo tiempo tengo que decir que recibimos mucho apoyo de otras instituciones, incluso de la Policía Nacional.
"Estuvimos grabando casi un mes. Fue una experiencia extenuante y tremenda, pero fuimos muy dichosos, porque los presos nos ofrecieron una ayuda inestimable, no solo como actores, sino en la logística interna de la prisión".

-¿El empleo de los presos fue una necesidad o querías darle más veracidad a la película?
-Ambas cosas, en Guatemala no hay cine, y por tanto tampoco actores. Por eso debemos recurrir a historias reales, comunes, para poder utilizar a personas que interpreten sus propias vidas. La guerra que vivimos, y que terminó en 1996, condujo a que todos los medios de expresión fueran controlados y acallados, y entre ellos el cine fue el que más sufrió. La única película que se filmó fue dirigida, en 1994, por un guatemalteco residente en Nueva York.
"Después de firmada la paz, se abrieron nuevos espacios y un grupo de realizadores, la mayoría egresados de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) decidimos que debía haber cine en Guatemala. A partir del año 2000 empezamos este proceso, y en el 2003 sale La casa de enfrente, además de que se filmaron otras dos ese año, adaptaciones de obras literarias. Desde entonces hemos venido realizando al menos un filme al año".

-¿También eres egresado de la EICTV?
-No, pero tuve vínculos con ella, pues me especialicé allí en dirección de actores, en los talleres internacionales que ofrece. Sin embargo, se formaron en esa escuela la directora de fotografía, el productor ejecutivo, el sonidista, el productor.

-¿Con qué expectativas han llegado a Cine Pobre?
-Bueno, por una parte siempre es muy enriquecedor venir a Cuba y participar en sus festivales donde tienes la posibilidad de intercambiar con otros colegas, distribuidores, directores de festivales, actores..., además de los encuentros teóricos. Por la otra, buscamos el hinchado a 35 mm, pues nosotros hacemos un cine absolutamente pobre. El dinero en efectivo que gastamos para VIP... no rebasó los 33 000 dólares. Imagínate, eso no alcanza ni para la comida en una producción de mediano presupuesto. Tenemos la suerte que en Casa Comal contamos con los equipos y una infraestructura que permite poder hacerlo, apoyados por diferentes instituciones.

-Cómo clasificas tu película...

-Es un largometraje de ficción, basado en historias que suceden en las cárceles. Yo digo que es un cuasidocumental, porque todos los que actúan ahí y las locaciones son reales, pero, claro, hubo dirección de actores y todo eso.

-¿Cuál es tu vínculo con el Festival Ícaro?
-Soy el director de ese festival, el más importante de Centroamérica. Surgió en Guatemala con el fin de recuperar la memoria audiovisual y, por supuesto, reconocer el trabajo a los realizadores de nuestra región por el esfuerzo que realizan para materializar sus obras. Con el tiempo se ha añadido otro objetivo: elevar el nivel de las producciones.
"Todos los noviembres llevamos adelante una edición, cuyos ganadores participan en festivales organizados por los países del área. En Ícaro no solo se compite en ficción, sino que abarcamos todos los géneros audiovisuales: nota periodística, video clip, publicidad, experimental... Todo el que tenga algo qué decir a través del sonido y la imagen, Ícaro le abre las puertas".

José Luis Estrada Betancourt

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Todo el mundo habla de...
PELÍCULAS

No pude ver completo el corto de ficción La sombra del Camaleón, pero le observé un matiz filosófico, porque trata de varios conflictos entre personajes enlazados por un restaurante que es su centro de trabajo. Te plantea que el ser humano no es una isla, todo estamos relacionados, pues dice en un fragmento que la soledad es mala consejera y que el color de tu sombra no depende del sol sino de ti.
(Sandra Fagales, Estudiante de Periodismo de Holguín)

Gozar, Comer, Partir, es una caracterización de la sociedad cubana. El tercer cuento me tocó mucho, por una cuestión personal. En ocasiones queremos saber cómo son otros horizontes y minimizamos lo que tenemos, tal vez por costumbre. Y es que la mujer que va a partir hacia el extranjero, se va buscando algo y se lleva muchas cosas de aquí. ¿Qué es lo que necesitas para complementar tu vida, es el viaje o la maleta repleta de cosas?
(Yanela Bausa, de Estudios Socioculturales de la Universidad de Holguín)


High Tech
es un corto que se ha esperado con deseo. Primero, porque ha despertado expectativas, por el trabajo de Frank Delgado junto a actores de la cinematografía cubana. Del talento unido siempre sale algo bueno. Maneja la realidad nuestra con humor cubano. No creo que la tecnología sea necesaria para la relación en una pareja a la hora de la intimidad, y eso está bien claro en el corto, aunque no me opongo a las alternativas de otras personas
(Samanda Hernández, estudiante de 5to. año de la Universidad de las Tunas)


Acabo de salir de la presentación de la película Mañana. Esta producción independiente enseña lo nuevo que están haciendo los realizadores cubanos en cuanto a audiovisual se refiere. Aunque con algunos fallos en la dirección de actores, esto se compensa cuando aparecen actores como Enrique Molina, Violeta Rodríguez, entre otros. No todo es perfecto. Me parece que la película logro su objetivo y vemos cómo se mezclan las cosas de la vida. Creo que Mañana nos refleja a todos en cierta medida. Valió la pena. También vi Suzanne, y de cierta manera se reafirman y cumplen las expectativas de los que visitamos el festival en busca de buenos filmes.
(Johan Gómez, estudiante de la Facultad de Comunicación Audiovisual de Holguín)

La mal-tratada historia de Maria refleja la esclavitud de la mujer y el machismo de los españoles. La mujer se cansa cuando, después de hacer los quehaceres de la casa, escucha al locutor de la radio, quien le hace recordar sus sueños infantiles. Pero llega el momento y se percata de que quiere hallarse en una vida diferente. A veces nosotros, como hijos o esposos, no entendemos el sacrificio de nuestras esposas y madres.
(Rolando Meriño, ciudadano gibareño)

Me parece que la película De bares tiene un precedente bastante original, es una película con mucha fuerza sentimental, excelente fotografía, actuación y dirección. Lo que mas me conmovió fue la forma irónica de tratar la situación económica, política y social de Europa en los momentos actuales. Es, a mi entender, la película mas madura que he visto hasta ahora.
(Gilberto Álvarez, Promotor Cultural )


No he podido ver ninguna película, pues tengo que trabajar. Se me hace muy difícil.
(José Antonio, luminotécnico de Tele Cristal)

Maria Del Carmen Y Manuel Alejandro
Estudiantes de periodismo

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