Atras ATRÁS CUBACINE

DIARIO DEL FESTIVAL

DÍA 20
> Gibara & Model Town - Rafael Grillo
> Para recortar distancias - José Luis Estrada
> Una película para Cine Pobre - Leandro Maceo
> De peloteros y carretillas peruanos - José Luis Estrada
> Todo el mundo habla de… - Estudiantes de periodismo
> Las décimas de su abuelo - José Luis Estrada




CINE Y CONTEXTO DE RECEPCIÓN
GIBARA & MODEL TOWN

Pocas veces un espectador toma realmente conciencia de cuánto han influido las circunstancias particulares en que ha visto una película sobre la valoración que terminó haciéndose de ella. Esta reflexión me sobreviene ahora, cuando analizo lo sucedido conmigo mismo alrededor de Model Town, y los dos contextos tan diferentes en que he apreciado el documental de Laimir Fano.
La primera ocasión fue en La Habana, en el Centro Hispanoamericano de Cultura, siendo parte de un público formado, en buena medida, por los suspicaces colegas de la prensa extranjera. Recuerdo que, entonces, en mi interior se activó una suerte de "alerta ideológica". En cosas como esta pensé aquella vez: ¿Cuántos reyes en la historia han usado la balanza como Salomón? ¿Qué cantidad de súbditos han tenido la suerte de servir a un alegre sir Robin de Locksley? ¿Por cada Model Town, cuántos Macondo habrá, hundidos cien años por causa de la soledad interior de un Buendía de añejo linaje? ¿Acaso la proporción no favorece a los Maquiavelos en lugar de a la casta de Gatopardescos? ¿Aquellos capitalistas que traen mieles y chocolates en vez de sangre, sudor y lágrimas, sumarán más?
Hubo un pueblo próspero, bendecido por un magnate de Pennsylvania, que se estableció en la Isla desde 1915 cuando compró un ingenio para nutrir de azúcar su fábrica de confituras en el Norte. Hershey ofreció empleo a los inquilinos del lugar, organizó la vida pública, atrajo cultura, veló por el bienestar de sus empleados, sobre eso parece no dejar dudas los testimonios recogidos por el documental. Es la evocación intimista de un antes y un después, la manipulación en las entrevistas de ese amplio territorio de la nostalgia, que incluye hasta el sabor perdido de una marca de chocolate, lo que da al documental una personalidad polémica, si se está hablando, por supuesto, del momento de extraerle una tesis definida. Porque, si de la cualidad estética se tratara, este corto de 14 minutos, sería modélico en el empleo de recursos fílmicos certeros en la fotografía, ambientación, sonido y edición.
Vuelto a ver por estos días, en el contexto del Festival del Cine Pobre, donde forma parte de la competencia en su género, casi doy un giro a mi apreciación y caigo de golpe en que, a cinco años de haber sido escogida por Solás como locación para fundar ahí un certamen de cine internacional, Gibara ha ganado apariencia de "model town", y Humberto de Hershey. Hombre y comunidad en contubernio y fusión de intereses y amor. Y esto, si elimináramos ciertos matices que introducen las contingencias históricas particulares, es un hecho universal. Laudable además.

Rafael Grillo

subir Subir

PARA RECORTAR DISTANCIAS

Que nadie lo dude, el audiovisual sigue siendo un medio más que eficaz para ayudarnos a conocernos y a reconocernos, para derribar estereotipos, para mirarnos por dentro. "El cine puede recortar distancias", decía este viernes Nohra Rodríguez, productora de Telesur, durante el foro-debate que tuvo lugar en la Casa de Cultura de Gibara con el fin de reflexionar sobre los avatares de la difusión del cine alternativo.
Y justamente esta cadena televisiva, donde participan como socios Argentina, Cuba, Uruguay, Bolivia y Venezuela, podría ser una de las variantes a utilizar por nuestros realizadores. Y es que la televisión es un medio al alcance de muchos, explicaba Nohra, por eso es ideal tenerla de nuestro lado; máxime "cuando existe desidia con el cine latinoamericano", como recordaba Luis Jiménez, representante de la Muestra de Cine de Santo Domingo, que en una década ha logrado abrir una pequeña brecha dentro del eterno ciclo de presentaciones del cine hollywoodense. "Ya los dueños de los cineclubs de video han empezado a interesarse por las producciones del continente", comentaba él al tiempo que aseguraba que, si bien el formato digital facilitaba el hacer cine, también "se usaba de excusa a la hora de la distribución, pues supuestamente no siempre están las condiciones para proyectarse".
En cuatro años de vida, Cinergia ha logrado producir seis películas, según anunció María Lourdes Cortés: Viva Cuba, Entre los muertos, Costa Rica S.A., Corazón abierto, Los puños de una nación y Norman. Pero, además de ofrecer talleres y becas, esta institución se ha propuesto la preparación de un seminario sobre la distribución, con lo cual la directora del Fondo de Fomento al audiovisual de Centroamérica y Cuba está convencida de que el aporte sería superior.
Para Lázara Herrera, presidenta del Festival de Cine Documental Santiago Álvarez in memoriam, que se desarrolla en Santiago de Cuba, otra de las alternativas podría ser el intercambio entre los diferentes festivales, de materiales premiados o que resulten de interés. En esa línea de pensamiento se movió Humberto Solás, quien piensa que "nuestros pequeños eventos, muy unidos, pueden constituir una vía de distribución alternativa. Esa podría ser una manera de romper el cerco".
Fue la cita de Gibara y el Manifiesto de Cine Pobre el que inspiró a El festivalito, de Islas Canarias, según reconoció su director, José Víctor Fuentes, el cual afirmó que la nueva revolución de la industria del cine se ha producido con la era digital, de modo que los medios de producción están al alcance de todos. Esta es la primera etapa de las tres necesarias para lograr la "completa felicidad". "La segunda es la distribución; y la tercera, la conquista de las salas cinematográficas. Y en ese camino tendríamos que recuperar los cines de barrios y llegar a las salas comerciales, para que no se corra el riesgo de que la gente se confunda y piense que nuestra propuesta es de élite".
A la experiencia acumulada por Festival Ícaro, de Guatemala, se refirió su máximo representante Elías Jiménez, quien asegura que esta ha constituido una ventana para que los realizadores centroamericanos puedan mostrar sus obras; en tanto que por el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos de Sucre, Bolivia, habló su director, Humberto Mancilla, el cual está consciente de que poder hacer cine es "cumplir un derecho cultural humano, como también lo es poderlo mostrar por el mundo".

José Luis Estrada Betancourt

subir Subir

UNA PELÍCULA PARA CINE POBRE

Bastante ha llovido ya, desde la primera edición de este Festival, para los que sabemos apreciar un arte nada pobre y un evento que algunos llamaron Utopía, pero que, como todas las cosas que se emprenden con ahínco, ha logrado hacerse visible y sorprendente, llegando a su primer lustro de existencia.
Así lo sustentan Carlos Barba, joven realizador santiaguero; Isabel Santos, Rafael Solís, entre otros que integran el equipo de realización de un documental que se está rodando en el marco de esta quinta edición:
"El documental se propone mostrar cómo ha crecido el Festival, no solo por el gran nivel de convocatoria que hoy lo caracteriza, sino por la función social que desempeña, el renacer de este pueblo, el ser esperado por tantas personas cada año, lo interesante que resulta el que, desde esta pequeña y encantadora ciudad, se halla movilizado no solo a cineastas de todo el mundo, sino a todo este pueblo, que tanto apoya al Festival y a Humberto Solás".
La muestra es una producción del ICAIC, que se integrará a un DVD, el cual recogerá fotografías y videos de lo acontecido en Festivales anteriores, conferencias, artículos escritos sobre el Festival, los distintos afiches, tratando de captar, además, con la mayor fidelidad posible, el espíritu de Gibara y su gente.
Ellos esperan que el documental pueda ser lanzado en la sexta edición, como un regalo al Festival y como un nuevo punto de partida para ediciones posteriores, siempre desde la óptica de que las imágenes inspiren a que el espacio sea cada vez mejor, y para que los que no han podido estar conozcan un poco de toda esta historia.

Leandro Maceo

subir Subir

DE PELOTEROS Y CARRETILLAS PERUANOS

Carretillas driver es un cortometraje documental sobre niños trabajadores. Su joven director, el peruano Fernando Torres Salvador, no quiso acercarse a este tema espinoso desde la perspectiva de la abominable explotación a la que son sometidos millones de niños en el mundo, sino que quiso "reflejar la necesidad que en mi país tienen esos chicos de ayudar económicamente al sustento de sus propias familias. Los protagonistas de mi película, sin dejar de estudiar, cargan bultos en los principales mercados de la ciudad de Trujillo. El documental ofrece un enfoque positivo de esta terrible situación que, evidentemente, no tendrá pronta solución, por lo tanto, intento hacer conciencia a la gente para que entiendan que lo menos que pueden hacer es pagarle como se debe y no dar una simple propina. Esa sería una forma más de ayudarlos".
Carretillas driver es el primer cortometraje de Fernando, estudiante de quinto año de Ciencia de la Comunicación, en la Facultad Privada Antenor Orrego, de Trujillo, y quien se lanzó a esta aventura sin tener mayores herramientas que su deseo de hacer. "El único conocimiento que poseía era haber dirigido Abre los Ojos, un cineclub en mi universidad durante año y medio, lo cual me permitió aprender viendo muchas películas: desde cubanas hasta el neorrealismo italiano. Llegó un momento en que me dije: yo quiero hacer una película así".
Para llevar adelante este cortometraje de 10 minutos, Fernando sumó al proyecto a algunos compañeros de la universidad. "Invertimos 30 dólares para hacer el trabajo e hicimos el proceso de investigación que requiere una obra documental. Tuve que pedir prestada una cámara a un amigo, le di un poco de dinero, y salimos todos a grabar con ella y los micrófonos. Nada más. Lo rodamos en menos de un día, de ocho de la mañana a tres de la tarde, y yo me encargué de escribir el guión, de editar y de dirigir".
Con sus propios recursos, Torres Salvador mandó a Carretillas driver a tres festivales internacionales, porque deseaba probarlo fuera del Perú, y para su satisfacción fue seleccionado en España, Alemania y en la Sección Oficial de Cine Pobre, con lo cual, confiesa, cumplimentaba uno de sus grandes anhelos: conocer Cuba. Antes había participado en algunos concursos convocados en su país como el III Festival Internacional de Cortometrajes del Cusco 2006, el Encuentro de Facultades de Comunicación Social del Perú y en La Noche de los Cortos, con sede en Trujillo, donde resultó ganador. "Y pensar -cuenta-, que este era un trabajo que venía postergando desde hacía mucho tiempo. Fui taxista durante dos años -tuvo que abandonar los estudios en primer año por falta de dinero- y eso me ayudó a descubrir un panorama urbano marginal y a ser más analítico de esa situación". Cuando regresó a la universidad ya iba con la idea de hacer cine, o al menos apoyarse en él para fines altruistas, un deseo que permanece con la misma intensidad. "Ahora en mayo empezaré un proyecto de desarrollo social, consistente en hacer proyecciones de películas para formar valores y estimular el aprendizaje en los colegios marginales de mi ciudad, mientras que en julio haré mi segundo cortometraje, esta vez de ficción, que se llamará París.
"París es la historia de una pareja de ancianos que decide tener su última relación sexual, después de muchos años sin verse. Cada uno se prepara individualmente, con muchos recuerdos en la cabeza, para ese momento. Será un corto sobre el amor en la tercera edad".
No obstante, Fernando no dejará de posar su mirada incisiva sobre los males de la sociedad peruana, pues volverá sobre el tema del trabajo infantil, centrado ahora en los niños recicladotes de basura, "porque mi intención final es que las instituciones y el gobierno tomen cartas en el asunto, que entre todos velemos porque se respeten los Derechos Humanos y, claro está, los de la Infancia".
Con corte social como Carretillas driver, llegó también procedente del Perú el largo Peloteros, dirigido por Coco Castillo, y representado aquí en Gibara por Hugo Valdez Navarro, productor y realizador audiovisual. "Peloteros narra la historia de seis adolescentes que buscan participar en un campeonato deportivo interbarrios. Para ello hacen su 'chanchita', lo que le permitirá reunir un poco de plata para juntar la cuota y pagar la inscripción. Mientras eso sucede, ellos se conocen un poquito más, especulan sobre su futuro, hablan de sus problemas. "
Peloteros, producido por Musicine Producciones, también estará en festivales de España y Alemania, pero lo más importante, según Hugo, es que "ha tenido éxito en mi país, porque no se trata solo de una película donde los niños juegan a la pelota, sino que es el reflejo de los sueños de los chicos y las familias peruanas".

José Luis Estrada Betancourt

subir Subir

Todo el mundo habla de…
ACTIVIDADES COLATERALES

-Me parece genial, precisamente, es lo que hace que el festival sea algo más que un festival de cine, sino también un evento cultural que posibilita que la gente del pueblo se vincule. Eso me parece muy interesante. Tuve la posibilidad de participar en la competencia de DJ y en los performance en la calle.
(Claudia Calviño, productora del documental Tabaco)

Este festival ha sido superior teniendo en cuenta las cuatro ediciones anteriores porque aquí se han vinculado todas o casi todas las manifestaciones del arte, tenemos el ejemplo de los perfomance que se han hecho, como los artistas se han vinculado con el pueblo, además ha habido conciertos que el pueblo ha agradecido muchísimo, de primer nivel, de talla nacional, como son Carlos Varela, Kelvis Ochoa, Elmer Ferrer.
(Rocío Trujillo Olivares, estudiante de Periodismo)

Que dentro de las actividades colaterales, las artes plásticas tengan su espacio, viene siendo el principio de una inserción de ellas en este festival, según palabras de Humberto, él quiere convertir este festival en una fiesta también de las artes plásticas, lo que sería muy interesante para los artistas de la parte oriental del país, tendrían la oportunidad de participar y dar a conocer su obra.
(Nelson Domínguez, artista de la plástica)

Las actividades han venido a engrandecer las muestras de películas y documentales, han sido bastante oportunas, las han ido dosificando de manera tal que no caen en el tedio, no se ha puesto todo en un solo momento. Los conciertos han sido muy bien programados. El embellecimiento de la ciudad mediante eso mismo, la exposición, la pintura al aire, ha habido mucha variedad, uno tiene la posibilidad de escoger a donde desea ir, no hay aburrimiento.
(Sonni Michel Pérez Herrera, estudiante de Historia del Arte)

¿Las actividades colaterales? Maravillosas. Eso no es normal que lo hagan aquí y a todo el mundo le gustan, yo mismo me brindé para que me dibujaran la camisa.
(José Ramón, ciudadano gibareño)

Creo que hay muchas ofertas tanto lúdica como de proyecciones, entonces, creo que estamos todos un poco mareados, no sabemos que elegir, donde ir, donde estar, pero pienso que eso es bueno. Muchas actividades han salido de forma espontánea que no estaban previstas, de repente los pintores montaron un performance, nos pintaron las camisetas, subieron a los árboles a pintar los frutos, muy interesante. Además, eso es así, que haya una cosa viva, orgánica, que surjan las cosas aquí, en las calles, relacionándote, a uno se le ocurre una idea, juntas al grupo y lo haces.
(Nacho, de Valencia, España)

Las actividades colaterales del festival son muy buenas y son culturales, y me parece que cada año son mucho más intelectuales, creo que la población va abarcando la sabiduría, el nuevo discurso, la nueva visión que queremos didácticamente ir incorporando. He hablado con muchas personas y me decían que en Gibara las actividades culturales del festival son como un sueño.
(Olimpia Ortiz, productora del filme Así de simple)

No se puede concebir al Festival de Cine Pobre solamente como una pantalla que se abre al cine. El festival es color, música, danza, la oportunidad de tener un concierto íntimo con Varela, ver una exposición de bonsáis o llevar a casa una camiseta pintada por un grande de la plástica cubana, es ver a Isabel Santos trabajando, aprender los ajetreos de las filmaciones, interactuar con los realizadores y protagonistas del séptimo arte, en fin… la vida misma.
(Jafes, informático)

Leandro, Dianet y J. Loo
Estudiantes de periodismo

subir Subir

VOYAGE EN SOL MAJEUR
LAS DÉCIMAS DE SU ABUELO

Noventa y un años tenía su abuelo, cuando por fin pudo cumplimentar el sueño que nunca se había atrevido a materializar: atravesar el Mar Mediterráneo y llegar al otro continente, lo que en su caso se traducía en un solo nombre: Marruecos. No es que el abuelo del realizador francés Georgi Lazarevski tuviese una motivación especial, sencillamente sentía una atracción indescriptible por el país al cual viajaba con frecuencia su nieto para trabajar. Cuando Lazarevski regresaba a casa, aquel, que devoraba los libros de Historia, guías y revistas relacionadas con la nación africana, le describía los paisajes y le contaba pormenores, como si se la supiera de memoria.
Un buen día, hace cinco años, Georgi Lazarevski resolvió darle una gran alegría a su abuelo: acompañarlo a Marruecos, periplo del cual nació el largometraje documental Voyage en sol majeur, que compite en la Sección Oficial del Festival en esa categoría. "Tengo que confesar que hasta ese momento no conocía mucho a mi abuelo. Él ya estaba bastante viejo, pero sus ojos le brillaban como a un niño que descubre un mundo nuevo.
"Voyage en sol majeur es una película sobre los deseos incumplidos, pero también es una hermosa historia de amor, pues cuenta la relación tan especial que sostuvieron mis abuelos, que se conocieron hace 75 años".
Comenta Georgi que no fue sencillo hacer el documental, "porque apenas contaba con presupuesto, incluso, pensé en un principio tomar solamente fotos para poder disfrutar a plenitud de mi abuelo". Sin embargo, todo estaba escrito para que Voyage en sol majeur se realizara. Antes de partir, un amigo se apareció con una cámara como pago a una labor que le había encargado, y se la llevó en su equipaje. "Cuando vine a ver, ya estaba haciendo la película. Por suerte, tenía ideas claras de cómo enfrentar el rodaje, del modo cómo llevar adelante el montaje, pues no deseaba filmar un documental sobre los problemas íntimos de mi familia, sino contar una historia universal."
Hasta ese momento, Lazarevski solo tenía experiencia solo como director de fotografía, así que Voyage en sol majeur constituye su debut como realizador. Pero el documental ha viajado con buen pie: el pasado año compitió en el prestigioso Cinéma Du Réel, de París, donde recibió sendos premios, evento que le abrió las puertas de otros certámenes. "Sin embargo, nunca pensé que se trasladaría tan lejos. Gracias a él he podido cumplimentar, como mi abuelo, uno de mis grandes sueños: conocer a Cuba. Mi amigo y colega, el director de fotografía Jacques Loiseleux, fue quien me habló de Cine Pobre, y me propuso que la presentara. Cuando me llegó la noticia de que había sido seleccionada, me sentí muy feliz, porque, por sus características, este Festival es el lugar ideal para Voyage en.... Y es que se realizó con muy pocos recursos. Por eso me tomó tanto tiempo, esperando por un dinero que nunca llegó. Afortunadamente, encontré a un productor francés que me pagó un mes de montaje y el final de la posproducción".
Pero Lazarevski no se durmió en los laureles. En ese período de espera comenzó otro proyecto, el largometraje documental This way up, "la razón por la cual llegué con atraso a Gibara, pues lo concluí el pasado lunes. This way up transcurre en Israel, exactamente en la casa de unas ancianas, separada solo cinco metros del muro que divide a este territorio con Gaza y Cisjordania.
"Esta es una película mucho más fuerte que Voyage en sol majeur, porque trata de las consecuencias que tienen para esas personas la construcción de ese muro que les cambió para mal sus vidas".

José Luis Estrada Betancourt

subir Subir
Atras ATRÁS

 

 



Contáctenos a través de:
Teléfonos:(53-7) 838-3657; 838-3650 (al 55) ext. 210
Fax: (53-7) 8369493
Dirección: Ave. 23 No. 1155, Edificio ICAIC, Piso 6
Oficina del Festival Internacional del Cine Pobre
Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba
CP 10400

Sergio Benvenuto - Director General
e-mail: festivalcinepobre@icaic.cu